Historia, experiencia y retos de Natxo Sellés

Natxo Sellés nació con una inquietud clara:
crear, aprender y trabajar duro.

Los inicios de Natxo Sellés

Su historia en la cocina comenzó justo al finalizar cuarto de ESO, en una etapa en la que todavía no tenía definido cuál sería su camino profesional, pero sí sentía una profunda curiosidad por encontrar aquello que realmente le apasionara. 

Ese primer acercamiento llegó a través de una prueba en el restaurante que, años más tarde, acabaría regentando. En aquel momento se llamaba El Laurel. Lo que empezó como una experiencia de apenas un mes se convirtió en el punto de partida de toda una vida dedicada a la gastronomía. Allí descubrió que la cocina no era simplemente un trabajo, sino un oficio capaz de despertar vocación, disciplina y pasión. 

Formación de Natxo Sellés

Inició su formación en el CDT de Alicante, Centro de Turismo, donde durante un año adquirió las bases fundamentales de la hostelería: cocina, administración, organización, almacenaje, office y metodología de trabajo. En esta etapa tuvo como tutor a Dani Frías, actual propietario de La Ereta, un profesional que dejó una huella importante en su manera de entender la cocina y el oficio hostelero. 

A medida que avanzaba su formación, también crecía su necesidad de seguir aprendiendo. Esa inquietud le llevó a Barcelona, donde continuó sus estudios en la prestigiosa Escuela Hofmann, una de las instituciones gastronómicas más reconocidas del país. 

Durante más de dos años recibió una formación intensa, rigurosa y exigente. En Hofmann profundizó en la técnica culinaria, la historia de la gastronomía, la gestión, el marketing, la contabilidad y, de forma especial, la pastelería. Fue una etapa de gran sacrificio, pero también decisiva en su desarrollo profesional. Allí comprendió que la cocina de alto nivel no depende únicamente del talento, sino también de la constancia, la disciplina y la mentalidad adecuada. 

Al finalizar su etapa formativa en Barcelona, surgió una oportunidad que marcaría profundamente su trayectoria: realizar un año de prácticas en Arzak, el emblemático restaurante de Juan Mari Arzak. 

Durante un año completo trabajó junto a grandes profesionales en un entorno de máxima exigencia. Aquella experiencia le permitió evolucionar tanto técnica como personalmente, aprendiendo el valor del detalle, el respeto absoluto por el producto y la disciplina como forma de vida.  

Fue una etapa intensa, dura y transformadora, que consolidó su visión de la gastronomía. 

Experiencia exigente y profesional

Tras su paso por Arzak, regresó a Barcelona para incorporarse al restaurante Arola, de Sergi Arola, ubicado en el Hotel Arts. En esta nueva etapa ya no estaba en formación, sino trabajando profesionalmente en la alta gastronomía. 

Durante más de un año dirigió partidas de carnes y pescados, viviendo de cerca la exigencia real de una cocina de máximo nivel: jornadas largas, presión constante, precisión técnica y compromiso absoluto. De aquella experiencia extrajo una enseñanza que le ha acompañado desde entonces: la hostelería se sostiene sobre tres pilares fundamentales, disciplina, rigor y trabajo. 

En 2007 surgió la oportunidad de regresar al lugar donde todo había comenzado: El Laurel. Natxo aceptó el reto y, desde el 2 de abril de 2007, está al frente del actual Restaurante Natxo Sellés. Una aventura que, después de casi dos décadas, representa una historia de evolución, crecimiento y fidelidad a una forma muy personal de entender la cocina. 

Propuesta gastronómica
propia y nuevos retos

A lo largo de todos estos años, Natxo Sellés ha construido una propuesta gastronómica con identidad propia, basada en el respeto al producto, la intensidad del sabor, la cocina mediterránea y el trabajo diario. Su cocina nace de la técnica, pero también de la memoria, del entorno y de la honestidad. Porque para él, un restaurante no se construye solo con platos: se construye con equipo, constancia, sacrificio y pasión. 

En 2025 llegó una nueva etapa empresarial y personal con la adquisición de la actividad productiva de eventos y restauración de Caseta Nova, una finca situada entre Ibi y Castalla, dentro del término municipal de Castalla. 

Allí nace un nuevo proyecto gastronómico y de eventos que combina un restaurante de cocina tradicional y de mercado con un gran espacio destinado a celebraciones, bodas y eventos. Una propuesta ambiciosa, pero fiel a la misma filosofía con la que empezó todo: humildad, trabajo, respeto por el oficio y ganas constantes de seguir creciendo. 

Después de todos estos años, Natxo Sellés conserva intacta la misma curiosidad de aquel joven que entró un mes a probar suerte en una cocina.

Porque para él, la hostelería no es solo una profesión.
Es una forma de vivir.